‘Panaccia’ de nueces pecanas con sardina, remolacha y salsa de tomate y albahaca

Consideradas por muchos “pescado de pobres” por su bajo coste económico, las sardinas tienen el encanto de la Cenicienta: el de pasar de humilde a inmensamente rica con un pequeño toque.

El otro día compré unas sardinas, un pescado que combina dos grandes virtudes: aportar muchos beneficios para nuestra salud (disminuyendo los niveles de colesterol y triglicéridos, por ejemplo) y además tener un precio muy asequible. Como no me apetecía complicarme (aunque finalmente lo hice), decidí marinarlas en aceite y vinagre; una forma de prepararlas que, además de ser facilísima, creo que explota muy bien todo el sabor del pescado.

Lo que pasa es que empecé a darle vueltas a la idea de hacer una tosta y de ahí, pensando, pensando… Me lié. Por suerte, el resultado fue delicioso.

Ingredientes

4 sardinas, limpias

1 patata mediana

90 gr. de remolacha cocida

Medio tomate

Zumo de tomate

Picada de albahaca fresca

Vinagre

Aceite de oliva

Sal

1 focaccia o un pan especial

El último ingrediente yo me lo ahorré, ya que preparé en casa mi propio pan. Le puse ese nombre tan peculiar porque aunque seguí los pasos para preparar una focaccia no quedó exactamente igual, por varios motivos: sustituí una parte de harina por nuez pecana molida, lo preparé en un recipiente que no era lo suficientemente grande, de manera que subió mucho (concretamente, el doble)… El resultado, en cualquier caso, fue un pan de nueces pecanas con la esponjosidad de una focaccia. Delicioso.

Si no te quieres complicar tanto, puedes preparar una focaccia normal o tu propio pan casero. Y siempre cabe la opción de comprar un pan especial en tu panadería favorita.

Una vez que tenemos nuestra base, toca ponerse con las sardinas. Las limpiamos en agua fría, más que nada porque aunque el pescadero te las haya limpiado bien, siempre puede quedar alguna escama suelta. Las secamos y las ponemos en un bol con agua, vinagre (100 ml de agua por cada 500 de aceite), un par de cucharadas de sal gorda y una pizca de azúcar. Las dejamos en este marinado durante 2 horas y después las pasamos a un bol con aceite hasta que las vayamos a utilizar.

sardinas marinadas en aceite y vinagre

Será comida de pobres, pero está bien rica

Preparamos el puré de patata y calabaza cociendo las patatas, retirando el agua, añadiendo la remolacha cocida y triturando a fondo. A mí me gusta tener a mano un poco de caldo de verduras (o del agua de la cocción, pero mejor con caldo) para que quede más cremoso.

Y, por otra parte, preparamos la salsa de tomate y albahaca, que es facilísima: solo tienes que triturar el tomate con un diente de ajo y albahaca fresca picada (yo utilicé la de Gourmet Garden, que viene de maravilla para estos casos). Una vez triturado, añades una cucharada de aceite de oliva y mezclas bien. Por último, un chorrito de zumo de tomate le dará un puntito más ácido y un color más bonito. Listo.

detalle de la panaccia con el puré de remolacha

Detalle de la ‘panaccia’ con el puré de remolacha. Saca la lengua para bailar, que dirían Los Ronaldos

Solo nos queda montar esta especial “tosta”: un trozo de nuestro pan untado con el puré por encima. Colocamos otro trozo de pan, la salsa de tomate y albahaca y por último la sardina, escurrida y, si te apetece, con un ligero golpe de horno (yo aproveché que tenía el horno aún caliente tras preparar la “panaccia”). Puedes añadir unas gotas del aceite en el que conservamos las sardinas con una pizca de picada de albahaca y colocar una hoja de rúcula o alguna aromática por encima.

pan de nueces pecanas con puré de remolacha, salsa de tomate y albahaca y sardina marinada

‘Panaccia’ de nueces pecanas con sardina, remolacha y salsa de tomate y albahaca

La recomendación del chef

As brigas que ganhei nem um troféu como lembrança pra casa eu levei. Soltar un taco. Perder la razón. Perdiendo dientes. No llevarte ni un triste trofeo de las peleas que ganas. No olvidar nunca las que pierdes. Como un pato maestro de karate. Eu quis ser eu mesmo, Eu quis ser alguém, mas sou como os outros que não são ninguém. Y me como una sardina. Un pescado “de segunda” que para mí sabe a premio. Y me quedo tan ancho.

3 comentarios en “‘Panaccia’ de nueces pecanas con sardina, remolacha y salsa de tomate y albahaca

  1. […] ‘Panaccia’ de nueces pecanas con sardina, remolacha y salsa de tomate y albahaca […]

  2. Hola! me encantaría saber la receta de ese pan tan especial, podrías facilitármela? gracias! me encanta el blog!

    • Hola, Sil, gracias por tus palabras. En realidad es el mismo proceso que seguirías para preparar una focaccia, pero sustituyendo una parte de la harina por nueces pecanas muy molidas. Más o menos, yo sustituí una tercera parte de la harina, el resto es todo igual (puedes encontrar un montón de recetas de gente más experta que yo en internet). ¡Un saludo!

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