Un menú de Navidad sin agobios

Se aproximan las fechas que muchos adoran y temen a partes iguales: las de las comidas y cenas navideñas.

Claro que todo depende, imagino, de tu plan. Existen niveles que van desde la cena fuera de casa o la cena comprada de antemano hasta que te toque organizar las bodas de Camacho. Y es que en estas fiestas es bastante normal que se nos vaya la cabeza.

Yo creo que no hace falta masacrar la población de marisco del Cantábrico o aniquilar granjas enteras de pavos para celebrar una buena comida navideña. Así que en esta entrada de hoy, una de las últimas hasta el año que viene, me he propuesto ofreceros un menú sencillo pero rico, que no sea muy pesado y que, aunque finalmente incluye alguna ligera complicación a la hora de prepararlo, no te imposibilite celebrar con los tuyos (tu familia, tus amigos, tu pandilla de inadaptados, tus gatos) estas entrañables (pero a veces estresantes) fiestas.

Además, decidí aplicar aquello de “no lo digo, lo hago”.

Es decir, lo que aquí encontráis es un menú real que preparé para una comida con amigos. Siete personas en casa que, creo, salieron satisfechas. Como detalle, aunque el menú en sí se tardó una mañana entera en prepararse, en realidad de trabajo pudo ser aproximadamente hora y media o dos horas que, con una cocina más grande (y no el armario abierto que tengo yo por cocina) fácilmente se podría reducir considerablemente. Además yo no utilizo olla a presión, pero si la utilizas los tiempos se reducirán notablemente.

Las claves de este menú sin complicaciones fueron un postre frío (se prepara al principio y se deja enfriar en la nevera), un plato principal de cocción lenta (lo dejas haciendo mientras te dedicas a arreglar la casa, encender la chimenea, charlar con la familia, ponerles jerséis navideños horteras a los gatos…) y un par de platos ligeros, sin mucha complicación, que llenan pero no te dejan esa sensación de necesitar una carretilla para transportar tu barriga de vuelta a casa.

El menú

Pera con jamón, queso azul y canónigos

Este entrante reutiliza el clásico melón con jamón (que, antiguamente al menos, no podía faltar en el menú de toda boda de postín). Es un entrante muy fácil de preparar que puedes dejar más o menos preparado y ultimar el montaje justo antes de empezar a cenar. Para ello, corta peras conferencia en 8 trozos y los dejas en un bol con zumo de limón. Además cortas tantas cuñas de queso azul como trozos de pera y preparas el mismo número de lonchas de jamón y una vinagreta de aceite, vinagre, sal y albahaca fresca picada. Cuando tus invitados empiecen a llegar tú comienzas a montar el entrante: sobre la loncha de jamón colocas pera, queso, canónigos y enrollas. Sobre estos entrantes viertes la vinagreta y sirves.

Pera con jamón

Pera con jamón

Ensalada de navidad

Confieso que aquí hice un pequeño cambio; no pude resistirme a la maruja que tenían en la frutería, con una pinta estupenda. La maruja o pamplina es una especie de brote que con tan solo un poco de aceite, ajo y sal es deliciosa. En este caso, añadí manzana verde laminada, caqui en trozos y queso fresco cortado en dados para contar con una ensalada ligera, pero deliciosa. La aliñé con una vinagreta de cava rosado, preparada con medio vaso de cava, una cucharadita de chile fresco de Gourmet Garden, una pizca de sal y el doble de aceite que de cava. Todo metido en un tarro y agitado bien para que emulsione. El resultado: una riquísima ensalada preparada en un santiamén. Por cierto, si no encuentras maruja, te recomiendo utilizar una mezcla de brotes.

Ensalada de Navidad

Ensalada de maruja, manzana verde, caqui y queso fresco con vinagreta de cava rosado

Carrillera de cerdo con puré de boniato y albahaca

La carrillera es uno de esos productos que se ha revalorizado con los años. Mis padres me cuentan cómo hace años la carrillera no te la daban gratis en la carnicería, pero casi, ya que se consideraba un corte menor. Sin embargo, hoy ya se puede encontrar en muchas cartas de restaurantes ocupando un lugar que, creo, le corresponde ya que se trata de una pieza que, bien guisada, resulta exquisita. Para ello, se salpimentan y se doran ligeramente las carrilleras, de cerdo o ternera (una por persona), con un poco de aceite. Se añade Palo Cortado (o brandy) y se deja reducir, se añade una botella (para 7 u 8 piezas) de vino tinto, un par de cucharadas de azúcar moreno y una cucharadita de vainilla en polvo y se espera hasta que el vino reduce. Entonces, incorporamos un par de cucharadas de mostaza antigua y agua hasta cubrir y cocinamos a fuego lento por unas dos-tres horas, la auténtica clave de este plato (y lo bueno también, ya que te puedes despreocupar). Las carrilleras estarán listas cuando queden suaves como mantequilla: se pueden cortar sin necesidad de cuchillo.

Vamos a preparar como guarnición un puré de boniato: cocemos un par de boniatos pelados y picados hasta que estén blandos, los escurrimos, batimos, añadimos un par de cucharadas de crème fraîche y un otras dos cucharadas de albahaca fresca de Gourmet Garden, mezclamos bien y servimos.

Carrillera de cerdo con puré de boniato y albahaca

Carrillera de cerdo con puré de boniato y albahaca

Lassi de mango

Para rematar, este postre frío vendrá de maravilla. De origen indio, es refrescante y muy digestivo, por lo que viene perfecto en este tipo de comidas. Y como verás, es facilísimo: tritura el mango (un par de piezas para 6 personas) hasta conseguir un jugo denso que deberás mezclar poco a poco con yogur natural. La clave es batirlo con unas varillas de forma constante pero no muy fuerte ni muy rápido para que el mango y el yogur liguen bien. Añades un par de cucharaditas de hierba limón de Gourmet Garden y azúcar o, si lo prefieres, un poco de sirope de arce en cada vaso. Sirves el lassi de mango y esparces por encima cardamomo en polvo. También puedes añadir algunos trocitos de mango y unas frutas rojas (como grosellas).

Lassi de mango con cardamomo

Lassi de mango con cardamomo

Como veis, no resulta complicado preparar un menú navideño con unos cuantos platos sin acabar con dolores de cabeza. Además, teniendo en cuenta los precios astronómicos que alcanzan algunos productos en estas fechas, la verdad es que me salió bastante económico. Y, por supuesto, no podían faltar las hierbas y especias Gourmet Garden, con las que les das a tus platos un toque aromático y un puntito diferente que a mis amigos, por lo menos, les encantó.

2 comentarios en “Un menú de Navidad sin agobios

  1. Buenas recomendaciones. Además estoy totalmente de acuerdo contigo que perdemos la cabeza en Navidad: tanto para la comida como para las compras. Un abrazo y a pasar buenas fiestas, sea como sea!

  2. […] después, sigue asomando en el frigorífico. ¿Qué hacer con ella? Pues yo la reutilicé en una comida navideña para preparar una vinagreta deliciosa como aliño de una ensalada de maruja, manzana verde, caqui y […]

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