Barcelona 3/6/9

Un homenaje a la ciudad condal con la selección de tres sitios, seis citas y nueve fotos.

Como ya expliqué en la entrada con la que inauguré este formato dedicada a Bilbao, con el formato 3/6/9 pretendo dar una imagen, breve y muy personal, de una ciudad a través de tres sitios, seis citas o frases y nueve fotos. Como ya expliqué, no es una imagen completa, perfecta ni exhaustiva, pero tampoco pretende serlo. Del mismo modo, tampoco ofrezco los rincones más pintorescos o mejores de la ciudad (de hecho, procuro huir de los monumentos, al menos para estas entradas), sino espacios que, por motivos puramente subjetivos, me gusta señalar.

Es, en cierto modo, un ejercicio de impresionismo bloguero con el que pretendo llamar la atención sobre el encanto de una ciudad. En este caso, Barcelona, a la que fui recientemente y, aunque fue una visita rapidísima, siempre es un placer disfrutar de esta ciudad, aunque solo sea por unos momentos.

Barcelona 3/6/9

En el Born

En el Born

Plaza Real

No sé si será porque mis ojos castellanos se sorprenden al ver palmeras en una plaza tan grande como la Plaza Real, si será por la cercanía de las Ramblas o por las farolas que diseñó para ella Antonio Gaudí, pero esta plaza siempre ha sido uno de los puntos imprescindibles de mis visitas a Barcelona (salvo, casualmente, la última; por ello no hay ninguna foto de este espacio). Caminar por esta plaza a la luz de unos rayos de sol mientras se disfruta del sonido de la plaza (el agua, los niños jugando…, la vida, en definitiva) es una experiencia que merece la pena tanto como cualquiera de los muchos monumentos de la ciudad.

Pequeños detalles

Pequeños detalles

Parque del Guinardó

O, más concretamente, un pequeño punto justo en la calle que lo limita y que va a dar a la cuesta de la calle Llobet i Vall Llosera. Un punto como otro cualquiera de una gran ciudad, pero que a mí me gustó por la combinación de elementos que ofrece: a la espalda, el Parque del Guinardó, un monte en plena ciudad; delante, la metrópolis y, al fondo, el mar. Siempre he envidiado de las ciudades costeras la gran suerte de poder ver el mar en cualquier momento, por cierto.

El cazador cazado

El cazador cazado

Bar Cañete

Este establecimiento, ubicado en la calle Unió, ofrece un paraíso del tapeo a unos metros del Liceu. El Bar Cañete ofrece tradición renovada, uniendo un servicio muy amable y muy eficaz (algo que, por desgracia, cada vez se estila menos) con una cocina moderna y actual en la que se renuevan los clásicos y en la que calidad de sus productos y la artesanía en los fogones son dignos de mención. Todo en un ambiente que recuerda a los bares y cafeterías de antaño. Por cierto, mucha atención a los postres, dispuestos en una barra aparte, y muy especialmente a su babà, para el que no hay palabras.

Hipografiti

Hipografiti

Ella se deja hacer. Le prometieron que la pondrían guapa, y permite que la perforen, que la destripen, que la entuben, que la ensanchen feamente por los tres costados que no limitan con el mar. Nadie se queja.

Llucia Ramis, en Odio Barcelona

La luz se abre paso

La luz se abre paso

It is all mixed up with sights, smells, and sounds that cannot be conveyed in writing: the smell of the trenches, the mountain dawns stretching away into inconceivable distances, the frosty crackle of bullets, the roar and glare of bombs; the clear cold light of the Barcelona mornings, and the stamp of boots in the barrack yard, back in December when people still believed in the revolution.

Está todo mezclado con imágenes, olores y sonidos que no pueden ser descritos con palabras: el olor de las trincheras, los amaneceres sobre los inmensos horizontes de las montañas, el helado chasquido de las balas, el rugido y resplandor de las bombas; la luz pura y fría de las mañanas en Barcelona, ​​y el ruido de botas en el patio del cuartel, en Diciembre, cuando la gente todavía creía en la revolución.

George Orwell, Homage to Catalonia

Santa María del Mar

Santa María del Mar

Mil perfums i mil colors.
Mil cares té Barcelona.
La que en Cerdà somnià,
la que va esguerrar en Porcioles,
la que devoren les rates,
la que volen els coloms,
la que es remulla a la platja,
la que s’enfila als turons,
la que per Sant Joan es crema,
la que compta per dansar,
la que se’m gira d’esquena
i la que em dóna la mà.

Mil perfumes y mil colores.
Mil caras tiene Barcelona.
La que Cerdá soñó,
la que malogró Porcioles,
la que devoran las ratas,
la que vuelan las palomas,
la que se remoja en la playa,
la que trepa por las colinas,
la que por San Juan se quema,
la que cuenta para bailar,
la que me vuelve la espalda
y la que me da la mano.

Joan Manuel Serrat, Barcelona i jo

Edificios íntimos

Edificios íntimos

Y son los mismos pensamientos, la misma impaciencia de entonces la que invade hoy los gestos y las miradas de los jóvenes del Carmelo al contemplar la ciudad desde lo alto, y en consecuencia los mismos sueños, no nacidos aquí, sino que ya viajaron con ellos, o en la entraña de sus padres emigrantes. Impaciencias y sueños que todas las madrugadas se deslizan de nuevo ladera abajo, rodando por encima de las azoteas de la ciudad que se despereza, hacia las luces y los edificios que emergen entre nieblas. Indolentes ojos negros todavía no vencidos, con los párpados entornados, recelosos, consideran con desconfianza el inmenso lecho de brumas azulinas y las luces que diariamente prometen, vistas desde arriba, una acogida vagamente nupcial, una sensación realmente física de unión con la esperanza.

Juan Marsé, Últimas tardes con Teresa

El futuro es analógico

El futuro es analógico

Però el Bernat m’ha dit
que t’ha vist per Barcelona,
que t’acompanyava
un home molt alt
i que li has preguntat
si encara ens freqüentàvem
i que m’envies molts records.

Pero Bernat me ha dicho
que te ha visto por Barcelona,
que te acompañaba
un hombre muy alto
y que le has preguntado
si todavía nos frecuentábamos
y que me envías muchos recuerdos.

Manel – En la que el Bernat se’t troba

Caminantes matutinos

Caminantes matutinos

Y yo subo despacio por las escalinatas
sintiéndome observado, tropezando en las piedras
en donde las higueras agarran sus raíces,
mientras oigo a estos chavas nacidos en el Sur
hablarse en catalán, y pienso, a un mismo tiempo,
en mi pasado y en su porvenir.

Jaime Gil de Biedma, Barcelona ja no és bona, o mi paseo solitario en primavera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s