Sudor

Imagino que hace mucho tiempo, pero no tanto como podemos creer, el olor a sudor era una buena señal.

Me explico. No digo que antes hubiese cierta relajación de costumbres en lo que a limpieza y aseo se refiere, que igual también, sino a que, hace años, una persona que olía a sudor era alguien de quien te podías fiar. Era un buen indicador de que la persona que tenías delante puede que oliese mal, pero al menos era una persona trabajadora, honesta, que se ganaba el pan con duro esfuerzo en condiciones, muchas veces, extremas.

A día de hoy, el olor a sudor, salvo casos puntuales derivados de enfermedades y alergias (que los hay), prácticamente solo es indicador de un nulo interés por el aseo. Los tiempos, como decía Dylan, han cambiado. Hemos maquillado y perfumado nuestra realidad hasta el punto de que quien mejor huele puede estar completamente podrido por dentro.

Y, de este modo, ahora nos fiamos muchísimo más de la persona que desprende un fino aroma de éxito y dinero, por más que sospechemos que, muy en el fondo, apesta.

2 comentarios en “Sudor

  1. ¿Sabe ud cómo se soluciona eso?
    ¡Con un buen revolcón!

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