Hombres de provecho

En esta vida, solo hay dos formas de enriquecerse rápidamente: mintiendo o robando. Claro, también lo puedes hacer combinando las dos, pero eso simplemente sería una solución ‘transdisciplinar’.

Uno echa de menos las grandes historias de superación personal con las que creció. Historias de tesón y valentía en las que el esfuerzo continuo y el trabajo conducía a una buena situación económica. Historias que nos ofrecían la fácil solución para ser eso que nuestros padres llamaban “un hombre de provecho”: lo único que había que hacer es ser honrado, trabajar duramente y tener paciencia. Tarde o temprano, el éxito llegaría.

Pero, ay, los tiempos cambian. Y en estos que nos ha tocado vivir, quien ponga en práctica este método será reconocido, en el mejor de los casos, como un pardillo. Lo único que se puede conseguir siendo honrado y constante es que de repente el tipo que ha sido toda su vida un sinvergüenza, un caradura y no ha dado un palo al agua sea el que te despida “por la actual crisis que estamos viviendo”.

Y, entonces, no lo dudes, no servirá de nada las veces que le hayas salvado el cuello, las innumerables ocasiones en las que le hayas cubierto las espaldas, los marrones que te hayas comido por él, que nunca movió un dedo.

Pero lo peor no es eso, lo peor es que esa persona nunca tendrá que preocuparse por su trabajo. Es más, seguramente, siga en su meteórico ascenso económico y social.

No obstante, hay una cuestión importante, y es que esto nos pasa a los que nos enseñaron a ser hombres y mujeres de provecho. El problema está en que las nuevas generaciones ya no se creen ese cuento, todos quieren ser los que se enriquecen rápidamente sin pegar un palo al agua.

Y, entonces,  ¿quién va a hacer el trabajo?

6 comentarios en “Hombres de provecho

  1. Tan bueno como siempre.
    Muy sutil. Yo mismo me pregunto quién va a hacer el trabajo…

    • Muchas gracias, Gonzalo.
      Confiemos, al menos, en que nos dejen hacerlo a los que nos gusta trabajar 😉
      Un saludo.

  2. He aquí la España de futbolistas que quieren serlo por la nómina y de periodistas que quieren ser Belenes Estébanes.

    p.d.: dime que esta historia es ciencia ficción y no autobiográfica…

    • Tranquilo, que solo es autobiográfica en la medida en que todos hemos conocido a gente así. Al menos de momento…
      Un saludo

  3. que razón tienes amigo…
    yo le dije a un quinceañero “verás luego la conciencia” a lo que me contestó, que es eso? 😉
    muy buen post y veraz.

    • La conciencia cotiza más bajo que el Ibex35. Y ahí empiezan todos los problemas.
      Pero algunos no podemos dejar de invertir en ella, aunque sepamos que nos lo puede hacer perder todo.
      Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s