La primera canción del año

Bueno, no fue exactamente la primera. Al final, entre la televisión, los anuncios y las fiestas, es difícil poder elegir la primera canción que vamos a escuchar en el año que comienza.

May God bless and keep you always, may your wishes all come true,
May you always do for others and let others do for you

A pesar de todo, este año he querido comenzar una tradición personal: seleccionar una canción con la que comenzar el año musicalmente. No se trata tanto de ser el primer tema que escuche, sino de ser el primero que elijo escuchar. He comenzado con “Forever Young” de Bob Dylan, no sé muy bien por qué.

May you build a ladder to the stars and climb on every rung,
May you stay forever young

La escuché en un autobús urbano, fue uno de esos arrebatos que uno no entiende muy bien; ante los ríos de gente saliendo de sus casas en año nuevo para visitar a parientes, los coches repletos de familias y desacuerdos, la noche cayendo sobre la ciudad y las luces navideñas ofreciendo una imagen de las calles más propia de un anuncio, yo sentí la apremiante necesidad de escuchar, esta vez con la fascinante voz de Audra Mae, a Robert Allen Zimmerman hablándome de todos esos deseos para un crío que todavía no sabe de qué va el mundo.

May you grow up to be righteous, may you grow up to be true,
May you always know the truth and see the lights surrounding you

Deseos utópicos, porque todos, tarde o temprano, perdemos en algún momento el inocente coraje infantil y nadie, en ningún momento traspasada la infancia, puede estar seguro de saber la verdad sobre algo.

May you always be courageous, stand upright and be strong,
May you stay forever young

Sé de sobra que es una canción melancólica, nada apropiada para el primer día del año, donde parece que la tónica general es la de pensar en todo lo que está por hacer (a pesar de que el 1 de enero es, probablemente, el día menos aprovechado de los 365 del calendario), en todas las opciones abiertas ante un año que comienza. Un momento para pensar en el futuro con una idea de esperanza.

May your hands always be busy, may your feet always be swift,
May you have a strong foundation when the winds of changes shift.

Se supone que no es un momento para pensar en el futuro con ese regusto amargo que da el conocimiento seguro de que al final todo se queda en buenas intenciones. Que no vamos a cambiar, por mucho que lo intentemos. Que la vida sigue, para bien o para mal.

May your heart always be joyful, may your song always be sung,
May you stay forever young,

Y que, en este torbellino de rutinas, horarios, deseos, frustraciones, esperanzas y desilusiones, pensar en la posibilidad de mantenerse eternamente joven no deja de ser una idea naif.

Forever young, forever young,
May you stay forever young.

Y triste.

Feliz 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s