Hablemos de economía

Vaya una disculpa por delante: no entiendo de Economía. Durante mi carrera, a duras penas conseguí pasar las asignaturas de Macroeconomía y Microeconomía. Con Gestión me fue mejor, pero sudé sangre con ella. En resumen, que quizás no entiendo de Economía, pero sí sé mucho de economía.

De la economía con minúsculas, la de la gente que baja todas las mañanas a comprar el pan, y que se echa a temblar cada vez que los titulares Económicos acaparan las portadas de los diarios.

De eso sé mucho más que los expertos en Economía, los empresarios y los políticos que, probablemente, no suelan bajar a comprar el pan, ni estén acostumbrados a hacer la compra echando mentalmente cuentas para saber lo que se puede uno gastar o no. A los que, probablemente, los grandes titulares sobre Economía no les produzca más inquietud de la de saber si podrán o no regalar un Miró a su mujer.

Es por eso que, cuando toda esta gente que sabe tanto de Economía se junta y redacta un informe con propuestas para reconstruir el modelo económico español, me surgen muchas dudas. Cosas que, sinceramente, no entiendo.

Como por ejemplo, esa, en mi opinión, absurda costumbre de, cuando vienen mal dadas, plantear cambios en la estructura económica y empresarial de un país. Que digo yo que, siendo como son la mayoría de ellos grandes empresarios, prohombres de la economía española, líderes del pensamiento económico, cómo es que no han pensado en emprender esos cambios antes. Me recuerdan a los que, en el colegio, intentaban ponerse al día en una asignatura a dos días del examen final. Salvo que, además, sería como si, una vez suspendido el examen, o con vistas de no aprobar, fuesen al profesor a quejarse de que debería proponer que los alumnos estudiasen a diario y no lo dejasen todo para el final o exigirles que traigan puntualmente sus deberes hechos. Hay que tener morro.

in dollar we trust

Y también, claro, está esa maldita costumbre de pedir ayuda al Gobierno cuando los balances no cuadran o peligran. No lo entiendo, no me entra en la cabeza, ¿qué pequeño empresario o emprendedor puede hacer lo mismo? Además, es una petición que en el fondo es una velada amenaza, al ser sus empresas grandes motores de empleo. Un chantaje, digámoslo claro, en el que los trabajadores, que en su amplia mayoría no tienen culpa de nada, son la moneda de cambio.

Pero quizás lo que menos entiendo es una frase como “recuperar la cultura del esfuerzo y el sacrificio”. ¿A quién se refieren? Imagino que a ellos mismos no, porque tendría guasa. Por lo tanto eso nos deja a nosotros, a los ‘curritos’ de turno. Y claro, más allá de la hilaridad que me produce que alguien con coche de empresa y comidas de trabajo a 100 euros el cubierto venga a pedirme que me esfuerce, yo me pregunto: si hay que recuperar la cultura del esfuerzo, ¿qué se supone que he estado haciendo los últimos diez años de mi vida, en los que no he hecho otra cosa que esforzarme? A ver si resulta que he sido el único que ha trabajado duro, mientras todo el mundo a mi alrededor se tocaba las narices y vivía la gran fiesta.

Será que no entiendo de Economía.

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5 comentarios en “Hablemos de economía

  1. Marc de Zabaleta Herrero

    Excelente trabajo !

    Marc de Zabaleta

  2. […] Hablemos de economía muchavida.wordpress.com/2010/11/27/hablemos-de-economia/  por scriptor hace 2 segundos […]

  3. un trabajo increíble……….escrito por una persona increíble y muy trabajadora…enhorabuena

    • Muchas gracias, Ana. Casi tenéis más mérito vosotros, por leer estos ladrillos que me salen a veces… 😉

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