John Fante

“Pero mi padre siempre trataba al Rápido con el respeto debido a un buen peón, no sólo porque le había ayudado lealmente durante diez años, sino también por la inquietante impresión de que el Rápido podía hacerse rico de repente y largarse, y no abundaban los buenos peones.

Papá, además, defendía al Rápido. Frank sostenía que la pasión de aquel ayudante por los valores mineros era la típica ludopatía de los negros.

-Haría mejor invirtiendo el dinero en algo que entienda, como jugar a los dados. ¿Qué hace un moreno invirtiendo en la Bolsa? Está loco. -Frank abrió la fiambrera y la emprendió con un bocadillo de salami.

-A ti no te he visto conduciendo un Marmon -respondió mi padre-. Y mientras tú comes de una fiambrera, ¿dónde crees que está el Rápido? -Señaló Pearl Street con el dedo gordo-. En el Café Tuxedo, ahí es donde está, tomando sopa y el plato especial de la casa. Así que, ¿quién está loco, él o tú?”

John Fante, La orgía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s