Adiós, Bodhi

Cuando a principios de año me hice fan en ese vicio llamado Facebook de Patrick Swayze, a muchos les extrañó, y lo entiendo. Tenía mis motivos.

Por aquel entonces, acababa de descubrir “The Beast”, el que a la postre será el último trabajo de Patrick Swayze, quien moría ayer a los 57 años de edad. Ya estábamos todos al corriente de su enfermedad, un cáncer de páncreas que finalmente se lo llevó. Todos lo sabíamos, sí, porque la noticia de la enfermedad colocó en el “prime time” a un actor al que los medios habían dado ya por olvidado. Desde la prensa más amarillista, le pronosticaron cinco semanas de vida. Llegó a resistir más de un año y medio.

Cuando lo vi por primera vez en “The Beast”, me impactó. Ya no era aquel galán atlético y musculoso que vimos en muchas de sus películas. Su rostro estaba demacrado, envejecido prematuramente. Pero seguía ahí. Él seguía ahí, luchando cada día no sólo contra su enfermedad, sino también contra todos los que pensaban que ya no tenía nada que hacer como actor.

La serie me gustó (y, como a mí, a la numerosa audiencia que la siguió durante la primera temporada; no hubo una segunda por las complicaciones médicas de Swayze) pero sobre todo, insisto, me gustó Patrick Swayze. En un personaje deudor quizás de otros como el gran Vic Mackey de “The Shield” (con la que guarda alguna otra semejanza) pero más reflexivo, incluso filosófico. La conducta del que revisa su vida y medita sobre sus aciertos y sus fracasos.

Una escena de la película Ghost

Sin embargo, ahora que ya se ha ido para siempre, no quiero quedarme con esa imagen de él, me refiero a esa imagen física del actor de películas inolvidables como “Dirty Dancing”, “Rebeldes”, “Ghost” o “Donnie Darko”. Prefiero quedarme con Bodhi, el verdadero protagonista (perdón, fans de Keanu Reeves) de “Point Break” (aquí traducida, oh, sorpresa, como “Le llaman Bodhi”). Un surfero atracador de bancos (sí, dicho así no suena bien, pero los que la hemos visto sabemos lo que mola). Un tipo carismático que vive el momento robando el dinero que necesita para dedicarse exclusivamente a lo que le apasiona. Un espíritu libre en busca de la última gran ola.

Espero, Bodhi, que la estés disfrutando.

4 comentarios en “Adiós, Bodhi

  1. Sin ser un gran actor consiguió marcar una época.

    D.E.P.

    • quizás sus papeles no lo convirtieron en un gran actor, pero sus actos lo convirtieron en una gran persona. ; )

  2. Si siempre se mueren los mejores, o al menos unos muy buenos….

    el mundo debe de estar lleno de hijos de ****

    p.d.: a mi me impacto le llamaban bodhi, no me esperaba que esa peli fuese así.

    Un abrazo Al !

    • “Le llaman Bodhi” es una de las mejores cintas de acción de la década de lo 90, aunque reconozco que yo con Bigelow tiendo a no ser objetivo…
      Y sí, a veces uno tiene la sensación de que los malos están ganando, pero tarde o temprano nos cogeremos la revancha, tú tranquilo.

      Un abrazo

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