Luces y sombras de una enfermera muy particular

Nurse Jackie es una serie poco común que, sin embargo, nos recuerda a otras producciones televisivas. Para empezar, la protagonista, una enfermera de urgencias de un hospital neoyorkino enganchada a los ansiolíticos. No, no es pariente del doctor House. Ni falta que hace.

En principio, podría parecer que nos encontramos con una obra más de ese subgénero televisivo que podría llamarse drama de hospital, pero unos cuantos matices son lo que catapultan a Nurse Jackie fuera de los cánones de ese subformato y le aportan el interés que la hace destacar entre sus afines.

Para empezar, la propia protagonista, Jackie, una enfermera soberbiamente interpretada por Edie Falco (la Carmela de los añorados Sopranos) que, bajo la apariencia de la profesional curtida, sabia y bondadosa esconde un lado débil, dubitativo e incluso peligroso (parece que Showtime se está especializando en este tipo de personajes dicotómicos, como mi querido Dexter). Y sí, está enganchada a los medicamentos que le suministra su amante (Paul Schulze, otro ex-Sopranos) y tiene un comportamiento que traspasa los límites legales. ¿Si se parece a House? En parte sí, pero la enfermera Jackie cuenta con tres elementos que la diferencian de nuestro querido doctor: ella sí cuenta con un cierto (a veces muy exigente y siempre peculiar) código moral, es una adicta pero a diferencia del buen doctor en su caso nadie lo sabe y, por último, House consume para calmar su dolor físico. La enferma Jackie sólo lo hace para darse un “empujoncito”.

Nurse Jackie

Pero hay más elementos que diferencian a Nurse Jackie de otras series ambientadas en hospitales. Por ejemplo, el hecho de que el protagonismo sea en esta ocasión para quienes ocupan un peldaño inferior en la jerarquía sanitaria resulta muy importante. La crítica que la serie realiza a los muchas veces hipervalorados médicos (que al fin y al cabo son personas de carne y hueso, con sus virtudes y sus miserias) resulta redonda en los personajes del doctor Cooper (Peter Facinelli), reducción al ridículo del brillante pero inexperto médico recién llegado con aires de Scrubs, y de la doctora O’Hara (Eve Best) una especie de House (por lo brillante) en femenino y mezclado con las protagonistas de Sexo en Nueva York que, en un momento del piloto, mientras almuerzan en un lujoso restaurante, le confiesa a Jackie “curar, ayudar, arreglar… ¡Es fantástico! Por eso eres enfermera. Cuando era niña, tomé el cuchillo de la mantequilla y abrí un conejo muerto para ver cómo era. Por eso soy doctora”.

Nurse Jackie

Y sí, aquí hay pacientes, historias tremendas, personajes hilarantes (y otros terroríficos), sexo culpable e interesado, un gay lanzado pero tierno (¿puede triunfar hoy en día una serie que no cuente con diversidad sexual?), camillas, ATS, conflictos y una jefa gruñona. Pero todo eso es lo de menos. Lo importante en Nurse Jackie no es tanto lo que le ocurre a la protagonista, sino lo que pasa en su cabeza, su constante dilema entre lo bueno y malo, entre querer ser mejor persona y poder serlo, entre las luces y las sombras. En definitiva, los mismos dilemas que cada día rondan en tu cabeza y en la mía.

Nurse Jackie

Nurse Jackie on ShowtimeCadena: Showtime
Año: 2009
Creadores: Liz Brixius y Linda Wallem
Con: Edie Falco, Eve Best, Peter Facinelli, Paul Sculze…
Ficha en IMDB

Un comentario en “Luces y sombras de una enfermera muy particular

  1. […] Luces y sombras de una enfermera muy particularmuchavida.wordpress.com/2009/06/30/luces-y-sombras/ por muchavida hace pocos segundos […]

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