En esta vida puedes ser lobo o cordero.
Es a los lobos a los que les pasan cosas buenas, los que viven bien. Los que reciben aumentos de sueldo, bonificaciones y abultadas pensiones vitalicias.
Contra lo que quisiéramos pensar, los lobos nunca reciben castigo por sus malas acciones.
Los lobos hablan de hacer sacrificios y de apretarse el cinturón, y para ello utilizan la primera persona del plural, cuando, al menos para ser sinceros, deberían utilizar la segunda.

Para los lobos la crisis es un tumor que hay que extirpar, pero ellos son los médicos, farmacéuticos y cirujanos (en el mejor de los casos) y nosotros los pacientes (nunca mejor dicho).
Y además, nos intentan convencer a diario de que los depredadores no solo son necesarios, sino fundamentales. Y de que si todos fuéramos corderos, esto sería la hecatombe.
Ante este panorama, solo queda una última súplica: si vais a devorarme, al menos tened la decencia de no justificaros.
Pues que tiene ud toda la razón del mundo, pero es que además lo escribe de una manera llana clara directa de fácil lectura bien estructurada nocomomiausenciadecomasydebarrasespaciadoras….
Pues yo le he votado a usted aquí: http://elrelatodelmes.wordpress.com/ (Y animo a todo el mundo a que lo haga, además).